martes, 17 de febrero de 2009
POEMA BASADO EN UN PROVERBIO CHINO
una casa, pero no un hogar;
comida, pero no el apetito;
una cama, pero no el sueño;
medicamentos, pero no la salud;
un reloj, pero no el tiempo;
joyas, pero no la belleza;
libros, pero no la sabiduría;
una posición, pero no el respeto;
lujo, pero no la cultura;
sexo, pero no el amor;
diversión, pero no la felicidad;
una póliza de seguro, pero no la tranquilidad;
un lugar en el cementerio, pero no en el Cielo.
miércoles, 11 de febrero de 2009
CAPITÁN DE LOS MARES DE CHINA

Ella era una muchacha de oblicuos ojos bellos.
Un poco más de treinta él en años tenía,
a ella para los veinte le faltaba ya menos.
En el puerto se hallaron por obra del destino
y el corazón del hombre de pronto resurrecto.
Ella, momentos antes, había despedido
al esposo que íbase hacia lejanos pueblos.
Pero la jovencita no adoraba al marido
impuesto por herencia, por normas de familia.
El capitán le habló y entonces sus oídos
creyeron escuchar las cosas más bonitas.
El esposo volvió unos meses después
y he aquí que se encuentra con su mujer encinta.
El causante de todo ha mucho que se fue…
¡pues era un capitán de los Mares de China!
LA BÚSQUEDA DE HUANG

los mismos pájaros
y había traspasado las fronteras
sin que ninguno le vedara el paso.
Mas, Huang no pretendía nuevas tierras.
Él buscaba ese mar que reflejara
su libertad.
Huang, que había sentido la fragancia
de las hermosas flores que crecían
en todo el territorio de Zhongguo
buscaba tan sólo
el agua del mar.
Zhongguo es China, es decir, la nación del centro (zhong: centro - guo: nación)
En sistema Wades-Giles: Chung-kuo
En sistema Yale: Jung-gwo
En sistema Efeo: Tchong-kouo
martes, 10 de febrero de 2009
VOLANDO HACIA TI

en el pico de un pájaro bonito
y así esta noche soñaré que vuelo
hacia tu encuentro, oh, amado mío.
Sobre la estera tenderé mi cuerpo
hasta que el sueño llene mis sentidos;
del mar no puedo hacer campos de mora,
¡pero sí puedo aflojar
el nudo de mi intestino!
Cuando hay un pelo de un hombre sujeto en el pico de un pájaro que vuela, ese hombre sueña que vuela, Zhang Hua, (232-300), escritor y poeta llamado “letrado de infinito saber”.
Cambiar el mar en campos de mora significa una transformación súbita y radical.
El nudo de mi intestino, popular antropomórfosis que acostumbra radicar el centro de la tristeza en los intestinos.
lunes, 26 de enero de 2009
AÑO NUEVO CHINO 4707
Para millones de personas en el mundo el Año Nuevo comienza desde el 26 de enero, apenas aparece la luna. En ese momento arrancará el año 4707, que tiene como protagonista a ese animal.
¿Quiénes son los nacidos en el Año del Buey?
El buey o búfalo (se han hecho diversas traducciones), es una figura que según sus creencias tiene mucho que ver con el trabajo, la prosperidad y la armonía. El Calendario Chino -que ha ganado popularidad en muchas culturas, ajenas a la oriental- es lunisolar y basa sus proyecciones en la influencia de la luna en elementos como el agua, en los seres humanos y los objetos vivos de la naturaleza.
Dentro de ese calendario la fecha más especial es, sin duda, la llegada del año nuevo. Ese que celebran con ruido y jolgorio más de 1.300 millones de chinos no sólo en su país, sino en otros como Estados Unidos y algunos de Europa a donde han emigrado.
En América Latina las grandes comunidades de chinos están en Brasil, Perú y Ecuador. Sin embargo, este año el país elegido para realizar la celebración más masiva es Argentina, donde se congregarán miles a conmemorar la llegada del Año del Buey.
Según la tradición, el Año Nuevo Chino comienza con la segunda luna nueva
Ésta sigue al solsticio de invierno boreal (celebrado el 22 de diciembre), lo que usualmente lo ubica entre el 21 de enero y el 21 de febrero, muy cerca del comienzo de la primavera. Por eso la fecha también es conocida como la Fiesta de la Primavera.
Las personas celebran con su familia.
Y así como en occidente el 31 de diciembre es vivido con mucha alegría e intensidad, en algunas culturas de oriente el primer día de luna nueva del año, que marca para ellos el comienzo de una nueva temporada, es celebrado sin excepción.
La tradición indica que quienes están lejos de su casa o familia hacen largos viajes para juntarse con los suyos, y que el nuevo año marca el comienzo de diez días de descanso o variación de actividades, en donde la gente se aleja de su trabajo habitual para dedicarse a su familia.
Por ejemplo, se obsequian plantas -como un bonsai- o semillas o mascotas y, dependiendo cómo florezcan o crezcan, así le irá a la persona en los próximos meses.
Entre los rituales más tradicionales está uno llamado “Caminos del Dragón”, que invita a la gente a ir a los templos y llevar 13 monedas, una por cada animal del Calendario y una por Buda. Se cree que así se multiplicarán las cosas buenas y llegará la prosperidad y el crecimiento.
También es muy tradicional quemar pólvora, que para ellos es una cuestión cultural para la que son adiestrados desde pequeños. La creencia indica que el ruido de la pólvora ahuyenta a los malos espíritus. Así mismo, que por el humo de la pólvora aparecen tres santos que por su fea apariencia espantan todo lo malo y ayudan a limpiarse de malas influencias.
Otra tradición, especialmente en el campo, es organizar una fiesta muy numerosa y ruidosa en la que los invitados de honor son los niños de la familia, con la idea de que entre más ruido hagan ellos y más griten y se rían, es mejor, pues su voz y su presencia y la compañía de las deidades que tienen los niños alejan a los malos espíritus hasta el otro año.
Entre las costumbres culinarias más usuales están comer brócoli (que para ellos es como comer esmeraldas), y muchos peces pequeñitos (que significan fecundidad, pero no en la procreación, sino en pensamiento, imaginación y producción), es decir en su parte espiritual y mental.
También es común comer unas especies de barquitos o lingotes de una masa especial que se llena de carne de pescado, cerdo o pollo, con la idea de que están comiendo "plata". Asimismo, comen mucha zanahoria con formas de búfalo o buey (o al animal al que corresponda el año).
miércoles, 21 de enero de 2009
LA ESENCIA DEL DAO Y LOS CONOCIMIENTOS TÉCNICOS

La antigua cultura china tiene una gran amplitud y profundidad; conmueven sus vastas connotaciones y ricos significados internos. En esencia, la cultura china enfatiza el alma y minimiza al cuerpo físico. Los sabios de la antigua China alcanzaron lo más minucioso y esencial de la existencia de las cosas; pudieron captar los fundamentos hallando las respuestas más precisas y directas a sus cuestionamientos.
Todo lo que ha impregnado a la cultura china es el Dao o el “Camino”, que une al Cielo con los seres humanos. Lao Zi exponía: “Los humanos siguen a la tierra, la tierra sigue al Cielo, el Cielo sigue al Dao, y el Dao sigue a lo que es natural”.
Los seres humanos y la naturaleza existen dentro de una armoniosa relación con el infinito cosmos. Cuando el ser humano va en contra de esa relación es cuando se producen los desastres. Por ello, todos los estratos de la cultura china se desarrollan en torno al Dao. Sea que se esté gobernando un país, celebrando una boda, rindiendo honores en un funeral, o cualquier aspecto de la vida diaria; todo se relaciona con el respeto del pueblo hacia el Dao.
El Confucionismo, el Budismo y el Daoísmo como núcleos de la cultura china, se manifiestan como una expresión del Dao.
En el “Dao De Jing” de Lao Zi, se discute una y otra vez sobre qué es el Dao. También es el centro del pensamiento confucionista. Confucio, explicando en qué se basaba su inspiración y conducta, decía: “Mi voluntad está en el Dao. Se basa en la virtud, se apoya en la benevolencia y en conducirse con erudición”. También el Fa (Ley) de la Escuela Buda es similar al Dao ; los monjes budistas llaman “obtener el Dao” a alcanzar la iluminación o la perfección. Hasta los ciudadanos llamaban a alguien con sabiduría, una persona que sigue el Dao o que fue distinguida por el Dao.
Asimismo, la cultura china posee un concepto muy especial sobre las habilidades y las técnicas. En la antigua China, la ciencia y la tecnología estaban muy avanzadas; e incluso adelantados a su tiempo. Los chinos tenían grandes conocimientos en medicina, agronomía, astronomía, construcción, artesanías, cerámica, tejido, impresión y preparación de alimentos; paralelamente poseían un alto nivel de literatura, arte, educación, gobierno e incluso estrategia militar.
Hace miles de años, China tenía una muy buena comprensión de la teoría militar; en el siglo V. a C., Sun Zi plasmó en el libro “El arte de la guerra” una amplia explicación de técnicas militares que aún hoy se usan como referencia.
Sin embargo, el desarrollo de estas técnicas no es lo realmente brillante. Lo verdaderamente es brillante es que la sabiduría de la cultura china no sólo demuestra cómo las cosas existen, sino también la razón por la que existen.
En realidad, enfatiza más el Dao que las habilidades. La cultura china siempre despreció las habilidades y destacó a las personas de gran virtud que respetan al Dao.
En el examen imperial para elegir funcionarios, no sólo se tomaban poemas y teoría política; eran escogidos los que tenían la más vasta comprensión de los clásicos confucianos, un amplio conocimiento de los escritos antiguos y modernos, y un excelente carácter moral.
No se descuidaba el desarrollo de las habilidades, pero sí se creía que la clave para entender la esencia de los conflictos es comprender la importancia del Dao y lo insignificante de la materia. Para solucionar los conflictos, debe entenderse la raíz de la cuestión, y el Dao abarca todas las cosas y no deja nada afuera, es la ley más fundamental de nuestro mundo; las habilidades o técnicas son una manifestación del Dao en el nivel más bajo y son una parte de éste. Por lo tanto, el Dao es el espíritu y las habilidades son el cuerpo, una es principal y la otra es secundaria. Los antepasados tenían un profundo conocimiento sobre este principio y fue alguna vez considerado la esencia de la cultura china.
Empapados en este principio, los antiguos chinos eran capaces de resolver los problemas desde su raíz y llegaban a la solución más directa. Encontrar la verdad es sumamente importante y la sabiduría de la antigua cultura china ya había conseguido un profundo grado de comprensión de las teorías de la humanidad, la vida y el universo. Enfocaban su estudio científico en los “tres dominios” (los cielos, la tierra y el hombre), que resumían los factores fundamentales para todo suceso en el mundo humano. Intentaban dominar este conocimiento para luego desarrollarlo en este mundo material.
Hoy, el hombre moderno utiliza el camino inverso para llegar a una solución.
Sun Zi en “El arte de la guerra” expuso: “La guerra puede conducir la vida a la muerte, es un factor de existencia o eliminación sumamente importante. Con comprensión estratégica y siendo plenamente conscientes de la situación, hay que considerarla en cinco puntos: primero el Dao, luego los cielos, la tierra, los generales y, por último, la técnica”. Aunque la gente moderna estudia los principios de Sun Zi, sólo se centran en sus esquemas de técnicas estratégicas y descuidan el Dao que es donde verdaderamente se fundamentan esos conocimientos técnicos.
El nexo entre el pueblo chino y la esencia de su cultura fue distorsionado y destruido, sólo quedan vestigios de frases y lugares turísticos despojados de su contenido interno. Tanto oriente como occidente se alejaron del Dao e intentan hoy resolver sus conflictos con el uso de técnicas o personas talentosas en las distintas ramas del saber. Así, el hombre se ilusiona con el avance de su desarrollo, que contrasta con el retroceso de su propia realidad. Aunque se pueda generar una economía próspera, ¿cómo puede perdurar o llegar a todas las personas si se encuentra en manos de gobernantes y empresarios carentes de toda virtud, humanidad o fe? Resolver los problemas fundamentales de la humanidad sólo con leyes y ciencia moderna, es como intentar sacar a la luna de un reflejo en el agua.
martes, 20 de enero de 2009
PROVERBIOS CHINOS EXPLICADOS

Los caminos adornados de bellos elementos distraen mucho y hacen perder el tiempo. Son anchos y cambian poco su aspecto: están satisfechos de ser como son.
Hay otros caminos, pedregosos, sin asfaltar, cubiertos de hierbas solitarias. Estos son los que toma el hombre prudente y sabio, porque puede limpiarlos, arrancar las malas hierbas, extraer piedras que impiden el paso y dejarlos aptos para transitar por ellos. Será su propio camino y el que marcará el destino a los que vienen detrás.
Cuando alguien sigue el camino de otro, aunque sea la senda de un ser extraordinario, queda en una simple imitación, una copia patética del iniciador, sin personalidad propia. Será un títere previsible de manos manipuladoras desde otra dimensión que ni ve ni comprende.
Ser uno mismo es una razón de ser.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta
¿Cerrada, abierta? ¿Amar, odiar? ¿Amigo, enemigo? Así se vive en los extremos.
Si nuestra puerta está abierta y no tenemos voluntad de cerrarla, proyectamos la idea de que lo aceptamos todo dentro de nuestro orden interno.
El equilibrio es la resultante de dos fuerzas que, aunque diametralmente opuestas, se complementan, que armonizan, una melodía que nace del encuentro de una mano flexible y una cuerda tensa.
Entonces, la puerta abierta se transforma en la puerta cerrada a la ignorancia que la sabiduría no conoce, tal como la luz no sabe de oscuridad.
Con el poder ocurre igual que con la comida. Si la cantidad que llevamos a la boca es excesiva, no podemos masticarla correctamente y hay serio peligro de arrojar fuera parte de ella por falta de capacidad bucal.
La felicidad tiene alas y no se detiene mucho tiempo en el mismo lugar.