martes, 29 de diciembre de 2009

ESPERÁNDOTE


Nuestras palabras son dulces
y fuertes
como el aroma de orquídeas
porque entre nosotros dos
existe una comprensión
muy íntima.

No hay cosa que no posea
su belleza,
pero es cierto que no todos
logran verla.

Nuestra belleza interior
sólo nosotros la vemos;
cuando estemos unidos para siempre
comprobarás que puedo serte fiel
aunque no tenga gallinas ni perros.

Sólo vivo para amarte.

Sólo espero tu regreso.

















Al casarse, una muchacha llevaba a casa de su futuro marido, además de su dote, sus perros y gallinas, acción que indicaba su firme decisión de fidelidad.

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